BIZCOCHITOS DE CACAO CON CARAMELO SALADO Y MERENGUE

BIZOCHITOS DE CACAO CON CARAMELO SALADO Y MERENGUE

 

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El fin de semana pasado hice estos bizcochitos para una comida con mi madre y al publicarlos en Instagram fuisteis muchos los que me pedisteis la receta. O sea que aquí os la traigo.

Son unos pastelitos muy fáciles y rápidos de hacer si tenéis el caramelo salado hecho previamente, o bien si usáis caramelo salado comprado. Pero que no os eche para atrás esto del caramelo salado,  que hacerlo es algo muy sencillo y se guarda en la nevera más de 2 semanas, o sea que mi consejo es que hagáis el caramelo una tarde de esas de domingo que no sepáis qué hacer, lo metéis en un bote y a la nevera. El día que vayáis a hornear los pastelitos ya estará hecho y en su punto. Para hacerlo he usado esta receta de Cris de Un Pedacito de Cielo que va muy bien porque las cantidades son muy fáciles de memorizar.

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Para el bizcocho usé la mitad de mi receta de tarta de cacao favorita, con algún toque personal, que no es más que el “One Bowl Chocolate Cake” de Bea Roque. Me encanta esta receta porque casi no ensucias nada, se hace toda en el mismo cuenco, y da como resultado un bizcocho súper oscuro, húmedo, esponjoso y con un sabor a cacao muy intenso. A mí me encanta, siempre me saca de apuros cuando tengo que hacer una tarta rápida, sea en el formato que sea.

En esta ocasión para hacer los pastelitos usé un molde que compré en el Lidl hace siglos  y que todavía no había estrenado. Es como una bandeja de cupcakes de 12 cavidades, pero en el centro cada cavidad tiene como un montículo, cosa que hace que una vez horneados los pastelitos, al darles la vuelta, queda en el centro un agujerito ya hecho, como un volcán, que puedes rellenar de la crema que más te guste sin tener que agujerear el cupcake. Podéis encontrarlos aquí en formato mini de 24 cavidades.

Para coronar cada pastelito me pareció buena idea usar merengue suizo tostado con un golpe de soplete. El merengue es algo que nos encanta en casa y su dulzor, combinado con el amargor del cacao y el salado del caramelo, ha quedado genial en esta elaboración. Yo siempre uso una receta de merengue suizo que me funciona y que también es muy fácil de memorizar, se usa el doble de azúcar que de claras, y ya está.

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Debo decir que mi idea al rellenar los agujeros con la salsa de caramelo salado, era que quedara ahí la salsa, es decir, que al cortar el pastelito con la cuchara se diferenciara la capa de bizcocho de chocolate, de caramelo y de merengue. Pero lo que sucedió fue que el caramelo caló en el bizcocho, que se lo embebió todo, y por lo tanto la capa de caramelo salado despareció pero quedo todo su sabor en el bizcocho. Para la próxima, lo que haré es fundir un poco de chocolate negro, cubrir los agujeros de los bizcochos con él, esperar a que solidifique, y después rellenar con el caramelo. De este modo el chocolate hará de barrera y el caramelo no calará en el bizcocho.

Bueno vamos con la receta.

INGREDIENTES:

Para 12 bizcochitos (tamaño cupcake normal):

-35 gr de cacao en polvo tipo Valor

-105 gr de harina de trigo de uso común

-125 gr de azúcar blanquilla

-3/4 de cucharadita de bicarbonato sódico

-1/4 de cucharadita de sal

-1 huevo tamaño L

-90 ml de buttermilk (hecho con 80 ml de leche y una cucharada de zumo de limón)

-90 ml de agua tibia

-1/2 cdta de café soluble instantáneo

-1 y ½ cucharadas de aceite de oliva suave

-1/2 cucharadita de extracto o pasta de vainilla

Para el caramelo salado: (con esta receta os saldrá un bote mediano)

-200 gr de azúcar blanquilla

-200 gr de nata líquida para montar

-2 cucharadas de agua

-20 gr de mantequilla

-un pellizco de sal rosa del Himalaya, sal Maldon o sal normal.

Para el merengue suizo:

-75 gr de claras de huevo frescas (aprox. 2 huevos)

-150 gr de azúcar blanquilla

 

ELABORACIÓN:

  1. Como os decía yo os recomiendo hacer con antelación el caramelo salado. Podéis ver la receta aquí.
  2. Para los bizcochos simplemente comenzamos haciendo el buttermilk mezclando la leche a temperatura ambiente con una cucharada de zumo de limón, revolvemos y dejamos reposar unos 10 minutos mientras seguimos con la elaboración.
  3. Preparamos la bandeja de cupcakes engrasando con spray desoldante o mantequilla y un poco de harina.
  4. Precalentamos el horno a 170 ºC.
  5. En un cuenco tamizamos la harina, el cacao, el bicarbonato y la sal. Añadimos el azúcar e integramos con unas varillas.
  6. En el mismo cuenco agregamos todos los ingredientes líquidos: huevo, buttermilk, agua tibia (yo disuelvo en el agua tibia media cucharadita de café para potenciar el sabor, pero esto es opcional), aceite y pasta de vainilla.
  7. Batimos bien con unas varillas manuales, o si lo hacéis con una batidora eléctrica, hacedlo a velocidad media, hasta que la mezcla esté bien integrada y no hayan grumos de harina ni de cacao.
  8. Vertemos la masa en las cavidades del molde hasta ¾ de su capacidad.
  9. Horneamos durante unos 12-15 minutos o hasta que veamos que al pincharlos la brocheta sale limpia.
  10. Sacamos del horno, dejamos la bandeja unos 10 minutos sobre una rejilla, y pasados los 10 minutos desmoldaos los bizcochitos sobre la rejilla. Dejamos enfriar por completo.
  11. Mientras se enfrían los bizcochos haremos el merengue suizo. Llevamos a fuego medio en un cazo las claras con el azúcar y las calentamos sin parar de remover con unas varillas. Si tenéis termómetro de cocina tenemos que alcanzar los 53ºC, pero si no tenéis la mezcla estará lista cuando veamos que el azúcar se ha disuelto por completo y si cogéis un poco de la mezcla entre los dedos no se debe notar el grano de azúcar. No os preocupéis que no os quemaréis. Una vez alcanzada la temperatura vertemos el almíbar de claras y azúcar en el bol de nuestra batidora eléctrica y batimos a velocidad alta hasta que obtengamos un merengue firme y sedoso, y al tocar el bol con las manos veamos que la mezcla se ha enfriado. Tomará unos diez minutos.
  12. Metemos el merengue en una manga pastelera con una boquilla lisa redonda, o la que más os guste, y vamos a montar los pastelitos.
  13. Simplemente con una cuchara o una manga rellenamos los agujeros con el caramelo y coronamos con un copete de merengue suizo. Con un soplete doramos un poco el merengue y listos para servir.

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La verdad es que al final el hecho de que el bizcocho quedara borracho de caramelo salado no me desagradó para nada ya que quedó muy húmedo y con mucho sabor. Si lográis resistiros y no coméroslos todos de una sentada, guardad un para para el día siguiente en una lata hermética y ya veréis que todavía están más buenos, con un sabor más intenso y asentado.

A disfrutar!

 

Besos.

Laura

Laura Navarro

2 Comentarios

  1. Mari carmen 21 marzo, 2019 Responder

    Hola Laura!!! Yo por aquí no suelo pasar, siempre ando a la carrera y m falta tiempo, pero por insta te sigo y últimamente saca lo que quiere..me extraño que estuvieras tanto sin aparecer y me dio por buscarte y Justo hacía seis días que habías publicado foto.. intentaré sacar un hiequito para visitarte por aquí y que te sigas motivando para publicar tus ricas recetas… un abrazo bonita y feliz día

  2. Autor

    Hola guapa! Qué alegría tenerte por aquí. Como siempre te digo eres un encanto y te doy un millón de gracias por estar siempre ahí y dedicarme un minuto a comentar. Voy a seguir publicando, no te preocupes, me has súper motivado!

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